Guía de cuidados · Lavandula
y cultivo
Aroma mediterráneo, sol y flores violetas
Pleno sol · Poco riego · Drenaje alto · Poda tras la floración

Diagnóstico natural
Lee las señales de tu Lavanda
La mayoría de sus problemas comienzan con poca luz, exceso de agua o poda inadecuada.
01No florece
Necesita varias horas de sol directo. La sombra y demasiado nitrógeno producen tallos blandos y pocas flores.
02Base marrón o blanda
Puede indicar humedad persistente y raíces dañadas. Revisa el drenaje y reduce el riego.
03Centro leñoso
Con los años pierde densidad. Recorta con regularidad sin cortar por debajo de la zona con hojas verdes.
Riego mediterráneo
Riego paso a paso
Profundo, espaciado y siempre con drenaje.
- 01
Comprueba la tierra
Espera a que la parte superior esté seca; un ejemplar establecido tolera periodos breves sin agua.
- 02
Riega la base
Humedece todo el cepellón sin mojar innecesariamente hojas y flores.
- 03
Deja escurrir
Vacía el plato. En invierno reduce la frecuencia para evitar raíces frías y húmedas.

Forma y floración
Podar sin cortar
la madera vieja
Recorta las espigas marchitas y una parte del crecimiento verde después de la floración para mantener una mata compacta.
Evita bajar hasta tallos viejos sin hojas: muchas lavandas rebrotan mal desde esa zona.
Guía de cultivo
Guía de cultivo
Las claves para una Lavanda aromática, compacta y duradera.
Luz
Pleno sol, con al menos seis horas de luz directa. En sombra se abre, pierde aroma y florece menos.
Riego
Moderado al plantar y espaciado cuando está establecida. Deja secar la parte superior entre riegos.
Temperatura
Disfruta del calor y del aire. La resistencia al frío varía según especie y drenaje del terreno.
Sustrato
Ligero, mineral y muy drenante, de neutro a alcalino. Evita mezclas densas que retengan agua.
Poda
Recorta tras la floración manteniendo hojas verdes en cada tallo. Retira flores secas durante la temporada.
Abonado
Necesita poco fertilizante. Un exceso de nitrógeno reduce aroma y floración.
Guía completa
Cómo cuidar la Lavanda
La lavanda está adaptada a terrenos soleados, aireados y relativamente pobres. Para cultivarla con éxito hay que reproducir ese entorno: pleno sol, suelo drenante, riego espaciado y una poda anual que conserve una base con hojas.

Ubicación
Sol, aire y espacio
Colócala en el punto más soleado del jardín, balcón o terraza. El aire alrededor de la mata ayuda a que hojas y flores se sequen con rapidez después de la lluvia.
En interior suele faltarle luz y ventilación. Si se cultiva temporalmente dentro, necesita una ventana muy soleada y conviene devolverla al exterior cuando el tiempo lo permita.
Raíces sanas
Sustrato y maceta
Usa una mezcla con elevada proporción mineral: sustrato de calidad combinado con grava fina, perlita o pómice. La maceta debe tener orificios amplios y no quedar dentro de un cubremacetas con agua.
Elige un recipiente proporcionado. Demasiado volumen de tierra húmeda alrededor de una planta joven aumenta el riesgo de pudrición.
Agua
Cómo regar sin pudrir raíces
Durante el arraigo, vigila que no se seque por completo durante demasiado tiempo. Una vez establecida, riega a fondo y espera a que la mezcla pierda humedad antes de repetir.
El calor y el viento secan una maceta más rápido que el terreno. No copies una frecuencia fija: comprueba siempre el sustrato.
Especies
Angustifolia o Stoechas
Lavandula angustifolia forma matas compactas y soporta mejor el frío si el suelo drena. Lavandula stoechas, reconocible por las brácteas superiores, prefiere inviernos más suaves.
Compara la Lavanda Hidcote y la Lavanda mariposa según tu clima y espacio.
Mantenimiento
Poda, flores y renovación
Corta las flores cuando pierdan color y redondea suavemente la mata. Mantener crecimiento verde debajo del corte es la regla más importante.
Una lavanda muy envejecida y desnuda en el centro no siempre se recupera con una poda fuerte; suele ser más seguro renovarla mediante esquejes o sustituirla gradualmente.
Problemas
Hojas amarillas y plagas
Hojas amarillas acompañadas de base blanda apuntan a exceso de agua. Hojas grises y secas pueden aparecer por estrés radicular, frío húmedo o enfermedad.
Los pulgones pueden concentrarse en brotes tiernos; revisa también espuma de salivazo y daños de orugas. Evita tratamientos durante las horas de actividad de polinizadores.
Preguntas frecuentes
Lo esencial antes de llevarla a casa
¿La Lavanda puede vivir en maceta?
Sí. Necesita pleno sol, una maceta con buen drenaje y riegos profundos pero espaciados.
¿Cada cuánto se riega?
No hay un calendario universal. Riega cuando la parte superior del sustrato esté seca y adapta la frecuencia al calor, viento y tamaño de la maceta.
¿Cuándo se poda la Lavanda?
Tras la floración principal y, si hace falta, con un ajuste ligero en primavera. No cortes hasta madera vieja sin hojas.
¿Por qué se seca desde el centro?
Puede deberse a envejecimiento, falta de poda o problemas de raíces por humedad. Comprueba la base y el drenaje antes de actuar.
¿Qué Lavanda soporta mejor el frío?
Lavandula angustifolia suele soportarlo mejor que L. stoechas, siempre que el suelo no permanezca encharcado.